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💼Aprende a invertir

Inversiones alternativas

Las inversiones alternativas no son necesarias en toda cartera de inversión, sino que cada vez son más accesibles al inversor particular. Hoy veremos qué son y qué pueden aportar a nuestra cartera.

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Contenido

Hasta ahora hemos visto cómo invertir en los activos financieros más tradicionales: la renta variable y la renta fija.

Renta variable (I): Introducción
La inversión en renta variable es probablemente el activo más popular entre inversores particulares. Casualmente, también es de los más volátiles y, en algunos casos, más arriesgados. Si te vas a lanzar a invertir en renta variable, será mejor que primero sepas esto…
Renta fija (I): Introducción
La renta fija puede resultar algo complicada o compleja. Lo cierto es que es muy sencillo y los precios dependen de tan solo dos variables. Esto hace que, invertir en este activo pueda ser fácil, pero para ello debes de conocer bien a qué te expones. Hoy vas a aprender exactamente eso.

Lo cierto es que, con estos dos activos podemos construir carteras bastante robustas y que ofrezcan un buen desempeño en la mayoría de momentos. Sin embargo, hay ciertos periodos en los que resulta inevitable experimentar pérdidas temporales.

Esto no tiene nada de malo, sabiendo que a largo plazo vamos a poder obtener una rentabilidad X tenemos que estar dispuestos a aguantar ciertas caídas. Al menos eso es lo que dicen la mayoría de asesores financieros. Sin embargo, hay un factor que están pasando por alto: no todos los periodos son iguales.

El gráfico que se suele usar es el siguiente:

Como ves, desde 1970 hasta ahora ha habido caídas, momentos peores y mejores, pero siempre ha acabado recuperándose para marcar nuevos máximos. Por tanto, sí, a largo plazo conviene mantenerse invertido.