Hoy vas a estar más cerca de empezar a tomar decisiones reales de inversión en renta variable.
El problema que la mayoría suele tener es que se ven inmersos en un universo de posibilidades. Si decides invertir en acciones directamente hay decenas de miles de opciones y si decides invertir en fondos hay otras miles de opciones. Esto genera dudas y las dudas llevan a la indecisión y a la inacción.
Esto se debe a que no sabemos realmente qué es lo que estamos haciendo cuando decidimos comprar una acción o un fondo concreto. ¿A qué nos estamos exponiendo? ¿Qué riesgos tiene? ¿Qué rentabilidad puedo esperar?
Tienes que tener un enfoque adecuado. Por ello, si todavía no has leído nuestro anterior artículo te recomiendo que acudas a él primero. Merece la pena.

Una vez tengas claros cuáles son los factores que necesitas conocer para tomar decisiones de inversión, lo siguiente que veremos (en el siguiente artículo) será cómo materializar esto en una cartera de renta variable.
Tal y como concluimos en este último artículo, voy a enseñarte cómo empezar a invertir en acciones a través de fondos de inversión.
Esto no solamente es más seguro (en otro artículo veremos los riesgos de no diversificar) sino también más práctico, sencillo y fiscalmente eficiente (también hablaremos de ello en otro artículo).